0223 4605276. From abroad: 54 223 4605276 [email protected]

Loma Alta es un fondo de inversión agropecuario privado (Fideicomiso Ordinario de Inversión Agropecuario) desarrollado como plataforma para canalizar negocios de producción agropecuaria.

Orígen

La actividad de Loma Alta comenzó a fines de septiembre de 2008. Surgió como continuación de un negocio agropecuario familiar iniciado en la década del ‘60 en el Establecimiento El Retoño, ubicado en el sudeste de la provincia de Buenos Aires.

En la década del ‘90 se incorporaron servicios agrícolas y forestales, que desde entonces se realizan bajo la denominación de Sojapora SA, y Buqet SA, independientes del negocio familiar. Para el año 2000 los negocios y servicios tanto agrícolas como forestales se expandieron a varias regiones de la provincia de Buenos Aires, y los servicios a Misiones, Corrientes y Entre Ríos.

Historia de los fondos de inversión agrícola

Desde hace varios años la producción agropecuaria se desarrolla en campos que son explotados por sus propios dueños, o también en campos de terceros bajo la modalidad de arrendamiento o aparcería. Dependiendo de la zona, en promedio alrededor del 60% de la producción agrícola que se desarrolla en la Pampa Húmeda se realiza en campos arrendados.

A fines de la década del ’90 las administraciones de campos comenzaron a organizar fondos de inversión. Estos canalizaron inversores tanto del sector agrícola como otros sectores. Estas asociaciones se denominaron pool de siembra.

Estos sistemas se apalancan con el aporte de capital de ahorristas, los contratistas que aportan los servicios de aplicación y labranzas, otros aportan los insumos tales como semillas, agro químicos y fertilizantes. Su expansión fue notoria en la década del ‘90.

Estos fondos se expandieron a los paises vecinos como Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia.

Hacia principios de la presente esta década, creemos que por la necesidad de dar formalidad y seguridad jurídica, tomaron cada vez más relevancia los fideicomisos agropecuarios. Esta figura jurídica tiene la ventaja de proteger al inversor, así como al fondo de inversión y al administrador fiduciario.